525,600

Algunos de los que leen seguro identificarán rápidamente de qué estoy hablando al escribir ese número...

Cuando un ciclo se cierra es difícil no pensar en hacer un balance sobre lo productivo que ha sido tal, estoy seguro que la mayoría de nosotros repetimos este ritual (unos más concientes que otros) durante estas fechas.

Al darnos cuenta que, en la mayoría de los casos, el ciclo anterior no fue precisamente como lo habíamos planeado o que no alcanzamos todas las metas propuestas 365 días antes, viene algo así como un mecanismo de defensa al justificarnos asegurando que no tuvimos tiempo, las oportunidades no se nos presentaron, era demasiado difícil...

¿Cuál es la diferencia, entonces, entre querer y poder?

No está por demás que no tenemos la total capacidad de controlar los sucesos que giran al rededor de nuestras acciones, pero sí debemos estar concientes que nuestra capacidad de aprovechar las oportunidades que se nos presentan al día es, a veces, opacada por nuestra decidia o poca atención.

El balance, así, del año que está a punto de extinguirse, nos dará como resultado cuán fuimos capaces de seguir el camino que nos habíamos planeado para llegar a nuestro objetivo y de qué manera lo vivimos.

No vale escribir más del asunto, simplemente habrá que pensar:

Tú ¿cómo vives un año de ser?

Deseo, de todo corazón, que los siguientes 525,600 minutos estén llenos de satisfacciones, triunfo, alegría y AMOR; y que esas metas que no pudimos cumplir sean el impulso para superar todos los límites.


Hoy en "Lo que hay que ver": VOLVERTE A VER

En muchas ocasiones las decisiones de mi vida son tomadas después de echar una moneda al aire y asignar una de las opciones a cada cara. Así, el "destino" me llevó a ver VOLVERTE A VER, la otra opción era AUSTRALIA (Que no me quedaré con ganas de ver).

Después de estar bombardeado de una campaña publicitaria tan amplia que podías ver los posters hasta en los manteles de comida rápida, supuse que el filme tendría algo de bueno, pues no me equivoqué.

VOLVERTE A VER, de Gustavo Garzón, es el mejor intento que he visto en los últimos años para realizar una película con una trama hollywoodense, humor mexicano, groserías BIEN APLICADAS, buenas actuaciones y una producción muy decente.

La campaña en verdad me ha sorprendido, comenzando por ahí. He de confesar (y la gente que me conoce ya lo sabe) que he sido fan de EXA fm desde hace muchísimo tiempo, he estado involucrado con la estación de cierta manera; de pronto, una noche escucho un programa llamado ECLIPSES con una tal MANDALA; después descubrí que todo ésto era parte de la publicidad de la película.


Resulta que la historia de la película envuelve a uno de los publicistas más reconocidos de México y a la locutora más escuchada de la ciudad.

Es una comedia romántica de enredos, de esas en las que hasta suspiras cuando los protagonistas están a punto de encontrarse y no se han dado cuenta que se tienen tan cerca.

Hay cosas realmente recatables, no solo se trata de dos tipos ricos que se enamoran y hacen hasta lo imposible por encontrarse, también hay mensajes bastante buenos relacionados con la conservación del planeta, la superación personal, las falsas modas, etc.


La producción es buenísima, aunque la continuidad de algunas tomas es pésima, ni modo... La post-producción está bastante bien hecha y, por fin, veo buenas actuaciones en la mayoría de los involucrados del elenco (discúlpenme por Luis Calvillo que está súper sobre actuado y los clichés son el eje de su pésima actuación), bueno, hasta Alfonso Herrera está bastante bien.

Pero quien se lleva toda mi admiración es MONICA HUARTE quien hace el personajazo de la asistente más desenfrenada, psicópata, obsesiva, enamorada y zafada del mundo (no daré más detalles porque en verdad: la peli vale la pena para disfrutar).


HAY COSAS QUE NO PUEDES DEJARLE AL DESTINO, como anuncia el slogan y, curiosamente, me encontré con que el "destino" me hizo entrar a ver ésta peli y no pude dejar de soltar una risa cuando vi que había alguien más que tomaba decisiones importantes con la ayuda del azar.



LO MALO: Es un graaaaaaaaaaaaaaaan comercial de los patrocinadores, están presentes en cada toma de la película y distraen demasiado. Ni modo, es parte "de" para tener el presupuesto necesario y producir buen cine.

De las mejores pelis que vi en el año, sin duda.